Albert Montserrat

Casi se podría decir que nací con una raqueta en la mano. Empecé a jugar de bien pequeño, y desde entonces, no he parado. Además, siempre en el club Set Ball. Aquí he aprendido a jugar pero también a ser la persona que soy. Alegre, trabajador y apasionado del tenis. Eso es justamente lo que intento transmitir a mis alumnos en clase.

La cultura del esfuerzo, el trabajo y la superación. Y es una suerte poderlo enseñar a la par que aprendiendo uno de los mejores deporte como es el tenis.